Síndrome de Klinefelter: Síndrome que se caracteriza porque los individuos poseen un cromosoma X adicional (XXY). La presencia de hormonas Y es suficiente para que se active el TDF y tenga lugar la masculinización, y efectivamente en el momento del parto se les asigna el sexo masculino. A pesar de que los testículos se desarrollen lo suficiente como para originar la masculinización, normalmente los individuos con este síndrome son estériles debido a su reducida producción de esperma. La consecuencia de este síndrome es que habitualmente se observa retraso mental.
En un tiempo se pensó que el genotipo XYY provocaba una mayor agresividad porque un estudio sobre poblaciones carcelarias revelaba que había un número desproporcionadamente elevado de reclusos con estas características. Análisis posteriores pusieron de manifiesto que individuos con genotipos XYY no tenían por qué ser más agresivos que los varones XY, pero si poseían otros dos rasgos específicos que incrementaban sus probabilidades de caer en manos de la justicia: eran menos inteligentes que la media y su estatura era muy superior a la normal. Por ello, quizás estos sujetos no tomen parte en más actividades delictivas que la población media, pero por lo visto tienden a ser detenidos con mayor facilidad. En resumen, la posesión de un único cromosoma Y inicia una reacción en cadena que conduce a la diferenciación de los testículos. Las secreciones hormonales de éstos provocan la masculinización y desfeminización, mientras que en su ausencia tiene lugar la feminización y desmasculinización.
Síndrome que se caracteriza porque los individuos poseen un cromosoma X adicional (XXY). La presencia de hormonas Y es suficiente para que se active el TDF y tenga lugar la masculinización, y efectivamente en el momento del parto se les asigna el sexo masculino. A pesar de que los testículos se desarrollen lo suficiente como para originar la masculinización, normalmente los individuos con este síndrome son estériles debido a su reducida producción de esperma.
La consecuencia de este síndrome es que habitualmente se observa retraso mental.
En un tiempo se pensó que el genotipo XYY provocaba una mayor agresividad porque un estudio sobre poblaciones carcelarias revelaba que había un número desproporcionadamente elevado de reclusos con estas características.
Análisis posteriores pusieron de manifiesto que individuos con genotipos XYY no tenían por qué ser más agresivos que los varones XY, pero si poseían otros dos rasgos específicos que incrementaban sus probabilidades de caer en manos de la justicia: eran menos inteligentes que la media y su estatura era muy superior a la normal. Por ello, quizás estos sujetos no tomen parte en más actividades delictivas que la población media, pero por lo visto tienden a ser detenidos con mayor facilidad.
En resumen, la posesión de un único cromosoma Y inicia una reacción en cadena que conduce a la diferenciación de los testículos. Las secreciones hormonales de éstos provocan la masculinización y desfeminización, mientras que en su ausencia tiene lugar la feminización y desmasculinización.